Nuestra historia

1940

Del almacén de coloniales a la fábrica de conservas

A partir de un pequeño negocio familiar, un almacén de coloniales en la localidad gallega de Carballo, y tras varios intentos con las conservas de vegetales y de carne, Luis Calvo Sanz puso en marcha a principios de los años cuarenta un proyecto empresarial basado en la elaboración y la comercialización de pescado enlatado, iniciando así la historia de una de las compañías conserveras más importantes del mundo.

En 1941 comenzó a funcionar la que fue la primera fábrica de Calvo en Carballo, una instalación modesta en la que trabajaban 25 personas y en la que el empacado se realizaba a mano con la materia prima que llegaba de los puertos gallegos de la Costa da Morte.

1956

La innovación en el ADN de Calvo

A comienzos de los años cincuenta la sardina fue progresivamente sustituida por atún. Las dificultades de la época para conseguir maquinaria para empacar el pescado movieron a fabricantes como nuestro fundador a buscar soluciones creativas e innovadoras para seguir desarrollando sus negocios.

Luis Calvo desarrolló en 1956 su propio sistema para enlatar atún a partir de una pieza de tostar café y un casco de proyectil. Se trataba de un cilindro de hierro provisto de bisagra para abrirse en dos mitades y ser rellenado por lomos de atún que posteriormente eran cortados en porciones similares. Con una capacidad de producción de 36 latas por minuto, la nueva empacadora era mucho más rápida y eficiente que cualquier sistema existente en ese momento, y permitía, además, ofrecer una mejor presentación del producto final, más uniforme en peso, contenido y aspecto.

El sistema fue patentado en la Oficina de Patentes y Marcas el 13 de septiembre de 1936. La innovación de Calvo supuso un hito en la industria conservera gallega y europea, ya que se llegaron a vender más de cuatrocientas empacadoras en todo el mundo.

En esta época se incorporó a la compañía la segunda generación de la familia Calvo. Jose Luis Calvo, hijo de nuestro fundador y actual presidente de honor de Grupo Calvo, que continuó impulsando la innovación recorriendo el mundo y conociendo las principales novedades y tendencias de las distintas industrias conserveras internacionales.

1964

Especialización. Apuesta decidida por el atún claro

A mediados de los años 60, Luis Calvo confiaba plenamente en las posibilidades que la conserva de atún tropical supondría para la compañía, tanto por su sabor y capacidad nutritiva, como por ser un pescado que permitía romper la tradicional estacionalidad del sector.

Daba comienzo así nuestra especialización en la elaboración de atún en conserva. Al principio la compañía optó por el atún listado, pero fue la apuesta decidida por el atún de aleta amarilla (Thunnus albacares), atún claro en la terminología española, la que de nuevo hizo que Calvo se adelantase al resto de la industria.

El atún claro era entonces un producto novedoso que no utilizaba casi ninguna otra conservera. Con los años, llegaría a ser el atún más consumido en España, con un 70% de cuota de mercado.

A finales de los 60 el atún era ya el producto más importante en la producción de la fábrica de Carballo y sería el protagonista de su expansión hasta multiplicar por cinco su capacidad.

1965

Atún, claro… y en lata redonda

Tras el atún claro, llegó la que sería la segunda gran novedad industrial, que impulsó su comercialización: la lata redonda.

El nuevo producto necesitaba un nuevo envase que lo diferenciase del resto de conservas de atún, principalmente elaboradas con atún listado y enlatadas en envases de gran tamaño u ovalados. La compañía introdujo en el mercado un envase de tamaño más práctico para el consumo en el hogar, más pequeño y de forma redonda. Un nuevo hito en la historia de innovación de la compañía, que cumplía entonces 25 años, y que resultó un éxito sin precedentes y marcó la pauta al resto de la industria.

En la actualidad, más del 90% de las latas de atún que se comercializan en España son en el formato redondo que lanzamos al mercado en 1965

1977

En busca de la mejor materia prima

A finales de los 70, la compañía tomó una decisión estratégica que : el desarrollo de una flota propia para asegurar el aprovisionamiento de materia prima y garantizar la cantidad y la calidad del atún necesario para hacer frente a la creciente demanda de productos.

En 1979 incorporamos el primer atunero, el Montecelo, con una capacidad de 200 toneladas. Le siguieron otros como el Montefrisa, el Monteclaro y el Monteneme. Esto nos permitió acceder a nuevas zonas de pesca en busca del mejor producto y mejorar la gestión y el control del flujo de la materia prima a nuestras plantas.

Disponer de flota propia nos permitió no solo garantizar el suministro de producto de calidad sino también ser parte activa en asegurar la sostenibilidad de la materia prima y del conjunto de nuestra actividad.

1978

Sabor, calidad y conveniencia en un pack de tres latas

El siguiente paso en el crecimiento de Grupo Calvo como empresa de alimentación fue otra innovación: el pack de tres latas de atún. Una idea de José Luis Calvo tras observar cómo se empaquetaban las cervezas en Alemania.

El nuevo embalaje permitió diferenciar aún más el atún claro Calvo del resto de oferta de pescados en conserva. Con el pack de tres latas mejoramos la propuesta de valor al cliente ofreciendo un mayor surtido, con un producto de calidad y a un mejor precio. La nueva presentación dio además mejor respuesta a las necesidades de los hogares ya que era un formato muy práctico y conveniente.

El nuevo formato no solo fue un éxito en el mercado español, el concepto fue adoptado progresivamente por otros mercados hasta convertirse en un estándar en todo el mundo a la hora de comercializar pescado en conserva.

1980

Innovando también en comunicación

A punto de entrar en la década de los 80, Calvo se convirtió en la tercera conservera española y la primera en conservas de atún.

Con una flota propia, una importante capacidad de producción y unos productos de calidad comercializados en innovadores envases y formatos, Calvo se abrió paso en un nuevo campo, el de la publicidad.

La decisión de realizar una campaña masiva para promocionar nuestra marca y el atún claro fue una decisión arriesgada para una compañía del sector y del tamaño de Calvo. Nunca se había hecho hasta entonces.

Por primera vez una marca de conservas se anunció en horario de máxima audiencia. La creatividad resultó clave para el éxito de la iniciativa y el salto definitivo al liderazgo de la industria conservera española. El acierto de un diálogo “irracional” pero sencillo y a la vez cautivador, “atún claro, Calvo”, protagonizado por los conocidos actores Juanjo Menéndez y Jesús Puente, catapultó el conocimiento de nuestra marca e hizo que millones de hogares incorporasen a su cesta de la compra el atún claro, la variedad que aún hoy supone más del 90% del atún vendido en España.

1993

Inicio de la expansión internacional

Aunque había habido experiencias anteriores en mercados internacionales, principalmente a través de la exportación, fue a principios de los 90 cuando empezó a tomar forma la visión de convertirnos en un grupo global de alimentación.

En 1993 iniciamos nuestra expansión internacional con la adquisición de la marca italiana Nostromo. Fundada en 1951, era una de las marcas de conservas de pescado con mayor tradición en el país transalpino.

Con la incorporación de Nostromo al Grupo, se abrió la puerta a un mercado, el italiano, con una larga trayectoria de consumo de atún, a través de una marca reconocida, la segunda del mercado, y con una importante red de distribución comercial.

2001

Lanzamos la primera conserva de atún bajo en sal del mercado

Con el cambio de milenio, en Grupo Calvo nos anticipamos para dar respuesta a las nuevas necesidades de los consumidores que cada vez demandaban una dieta más saludable.

Siendo el atún uno de los alimentos más nutritivos y sanos de cualquier dieta alimenticia, nuestra apuesta se centró en ofrecer una opción baja en sal para aquellas personas preocupadas por cuestiones como la presión arterial o los problemas cardiovasculares.

El atún bajo en sal fue el primero de una línea completa de productos dirigidos a este nuevo perfil de consumidor. Le siguieron el bonito, las sardinas y posteriormente el atún claro al natural 0% materia grasa, entre otros. Con la nueva gama baja en sal garantizábamos una reducción de la concentración de sodio de hasta un 80%.

2003

Inicio de la expansión en América

Diez años después de comenzar nuestra expansión europea en Italia, dimos un paso clave para la historia del Grupo con nuestra llegada al continente americano. En 2003 comenzamos la construcción de una nueva planta de procesamiento en El Salvador. Abríamos así la puerta a todo un continente y consolidábamos nuestra apuesta por ser un proveedor global de alimentos de calidad.

Ubicada en la localidad costera de La Unión, la nueva fábrica se dedicó a la producción de atún y a la preparación de productos semielaborados para abastecer primero a mercados de América Central, Caribe, México y Estados Unidos, y después también a Europa.

2004

Brasil y el cono sur de América

Solo un año después de nuestra llegada a América tuvo lugar un hito que transformó por completo la dimensión de nuestro Grupo y consolidó su vocación internacional. En 2004 adquirimos Gomes da Costa, el primer grupo conservero de Brasil, y con ello el acceso a un mercado potencial en este país y en Sudamérica de más de 250 millones de personas.

Fundada en 1954, la marca Gomes da Costa contaba con una cuota de mercado cercana al 50% en el mercado brasileño. La compañía destacaba por su especialización en conservas de pescado, principalmente sardina, y por su capacidad de innovación, además de por su red de distribución en un país de más de 180 millones de habitantes.

La integración de Gomes da Costa supuso también la incorporación de una nueva fábrica, la de Itajaí, desde la que se abastecen países como Brasil, Argentina o Uruguay, entre otros.

2009

Grupo Calvo entró en el mercado chino

La búsqueda de mercados internacionales con un alto potencial de crecimiento nos llevó en 2009 a llevar la marca y los productos Calvo a China. Para hacerlo, llegamos a un acuerdo de comercialización de nuestros productos con la empresa alemana de distribución Metro Group, ya presente en el mercado chino, y abrimos así la puerta a una futura expansión en Asia en el medio y el largo plazo.

Con la nueva gama baja en sal garantizábamos una reducción de la concentración de sodio de hasta un 80%.

2012

La responsabilidad social como eje estratégico del Grupo

La gestión ética y responsable del negocio ha sido una constante a lo largo de toda nuestra historia. Fuimos, de hecho, una de las primeras empresas del sector pesquero en apostar por la profesionalización de la Responsabilidad Social Corporativa y su integración en el comité de dirección.

En 2012 dimos un paso más en ese compromiso responsable. Tras analizar toda nuestra actividad como empresa, y su potencial impacto sobre las personas y el entorno, y revisar nuestras iniciativas en el ámbito de la responsabilidad social corporativa, desarrollamos un Plan Director de Responsabilidad Empresarial para todo Grupo Calvo. Este primer plan contemplaba 15 objetivos principales que se articulaban en torno a cuatro pilares clave: las personas, el medioambiente y la seguridad, las comunidades locales y el suministro responsable.

Esta sólida apuesta que iniciamos en 2012 por la RSC y la sostenibilidad no solo continúa hoy en día, sino que se ha desarrollado de manera muy significativa hasta adquirir un enfoque holístico que implica todos y cada uno de los ámbitos en los que operamos como compañía, desde la pesca hasta la distribución final del producto a los hogares.

2015

Cumplimos 75 años de historia mirando al futuro

En 2015 se cumplieron 75 años desde que en 1940 Luis Calvo Sanz puso en marcha una pequeña fábrica elaboraba conservas.

De aquellos comienzos, casi ocho décadas después persisten la pasión y el trabajo con los que perseguimos la excelencia en la elaboración de alimentos nutritivos, saludables y de calidad. A lo largo de este tiempo, crecimos innovando, diferenciándonos y abriendo nuevos mercados hasta convertirnos en un grupo de alimentación internacional con presencia en más de 70 países y con más de 1.500 productos referenciados en los distintos mercados.

2016

Grupo Calvo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas

En 2016 Grupo Calvo se sumó al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y se incorporó como socio a la Red Española del Pacto. Suscribimos así la visión de la Organización de Naciones Unidas de que, para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluidos en la Agenda 2030, era imprescindible contar con la implicación y la acción directa de la comunidad empresarial.

Como miembros del Pacto Mundial adquirimos de forma pública el compromiso de integrar en nuestra estrategia empresarial, y en todas nuestras actividades, los diez principios del Pacto para la promoción de la Responsabilidad Social. Además, nos incorporamos a un espacio de trabajo que permitía compartir experiencias y prácticas con otras empresas e instituciones. En este sentido, colaboramos en la creación de la Guía Sectorial en ODS del Sector agroalimentario, una publicación que examinaba las áreas en las que nuestra industria tiene un mayor impacto y los retos y oportunidades a los que se enfrentaba.

2017

Calvo Excellence System

En 2017 Grupo Calvo diseñó un nuevo Plan Estratégico con un horizonte a 2020 que pasaba por consolidar su posición como compañía global de alimentación que crece de forma sostenible en el tiempo; por garantizar la excelencia en todas las operaciones y por ser reconocidos como un gestor líder de personas.

Además, se inició la implantación de un nuevo sistema de gestión Calvo Excellence System© (CES) basado en la metodología kaizen (palabra de origen japonés en la que kai significa cambio, y zen para algo mejor) cuyas palancas principales son la mejora continua y la optimización de procesos para alcanzar la máxima eficiencia. De esta forma y a partir de este momento, el sistema CES estaría presente en todas las áreas y niveles de la compañía.

2018

Cero residuos

Un negocio sostenible pasa por una gestión responsable de la producción y del consumo. Y, en este sentido, la gestión de los residuos son un aspecto clave. En 2018 lanzamos un ambicioso programa medioambiental: “Calvo Residuo Cero”.

Como parte de nuestro compromiso con la sostenibilidad nos marcamos el objetivo de segregar y valorizar el 100% de los residuos generados en todas nuestras fábricas y oficinas antes de 2025. Además, el proyecto incluye también objetivos para reducir la generación de dichos residuos.

Calvo Residuo Cero se inició en la fábrica de Grupo Calvo en España y se fue extendiendo al resto de nuestras instalaciones y oficinas en España. En 2018, por ejemplo, sustituimos todas las botellas de plástico de un solo uso en oficinas de España por botellas reutilizables, evitando así la generación de 13.000 botellas de plástico al año.

El proyecto está en proceso de implantación en las fábricas y oficinas de Brasil y El Salvador, que ya cuentan con plantas propias de tratamiento de residuos orgánicos, fruto de la fabricación de sardinas y atún, capaces de fabricar harinas de pescado y aceite para la industria de alimentación animal y cosmética.

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